viernes, 20 de julio de 2018

"El poder de la secuencia fija" - Julieta Garro

El poder de la secuencia fija 

Nota: En este escrito voy a hablar particularmente del modo de enseñanza del Ashtanga
otros sistemas de Yoga utilizan otros métodos, que son igualmente válidos.

¿Por qué repetir siempre lo mismo? Siento que me aburro, que es demasiado estructurado, no quiero hacer siempre las mismas asanas.

Luego de algunos años de práctica creo que se pueden hacer algunas apreciaciones sobre el poder que tiene practicar una secuencia fija (o por lo menos voy a hablar del poder que tuvo en mí)

Profundización

Empecemos por el aspecto físico. Aprender por medio de la repetición permite llegar a profundizar. Aquí se puede usar el refrán "el que mucho abarca poco aprieta" Es mejor hacer un número reducido de posturas, pero llegar a ahondar en ellas, que hacer todos los días algo distinto y no llegar a ahondar en nada.
Retomamos hoy el trabajo que empezamos ayer, cada vez podemos cavar y limpiar más profundo. No es lo mismo hacer supta kurmasana hoy, y hacerla de nuevo dentro de 6 meses, que hacerla todos los días. Me parece que lo más importante de este punto es la perseverancia y la paciencia.

                                                                     supta kurmasana

A veces hay posturas que ponen a prueba nuestra determinación, empezar a bucear por el cuerpo puede sacar a la luz ciertos aspectos turbios y oscuros de uno mismo (tales como el miedo, ego, etc) está en uno el querer hacerse cargo y sumergirse más o mirar hacia otro lado y permanecer tan solo en la superficie.




Aquello que fluctúa

El hecho de que la secuencia esté quieta nos permite observar lo que SI FLUCTUA: cuerpo, mente, estados de ánimo, emociones, pensamientos, entre otros. Es fácil de comprobar, por ejemplo, hoy cuando estés en la postura X observa como sentís tu cuerpo, qué pensamientos surgen, si se libera alguna cadena de pensamientos que termina como una emoción, si estas concentrado o tu mente se fue de viaje...hace los mismo mañana y verás la diferencia. Nunca es igual. Como el factor sorpresa no lo vamos a encontrar en las posturas, nuestra atención se puede trasladar a lo que sí se mueve. Es curioso, mientras estamos aparentemente inmóviles, respirando, adentro nuestro hay un torbellino de vrittis (fluctuaciones mentales) en constante movimiento.

                                                               Yoguini Julieta Garro


Humildad

La práctica es la maestra. Reverenciar la practica como es, sin querer alterarla o modificarla alberga este sentimiento, el estar debajo de algo más grande que uno, nos hace desarrollar un profundo sentimiento de humildad y gratitud. Cuando comenzamos la práctica con un mantra en honor a los maestros, nos estamos postrando. Esto es muy importante, confiar en los maestros, en el camino propuesto y avanzar con determinación, confianza y devoción. Hoy día siento que todos estamos debajo de la práctica, incluso los más reconocidos profesores y maestros, todos ellos pasaron por ella para aprender lo que más adelante pudieron enseñar y transmitir.



Equilibrio

Este punto es interesante y se relaciona con el anterior: no deberíamos manipular la secuencia, ni saltear posturas, ni vinyasas (movimiento sincronizado con la respiración), ni respiraciones. Es decir, no alterar a gusto, o según tengas ganas, esto es lo que lleva al equilibrio. La práctica nos lleva tanto por nuestras zonas fuertes como nuestras zonas débiles. Si siempre trabajamos solo con lo que nos gusta y divierte, dentro de nuestra zona de comodidad, sigue prevaleciendo el desequilibrio, y nos movemos entonces dentro de un rango limitado, inclinando la balanza siempre hacia el mismo lado.

Ahora, la enseñanza del Yoga 

Atha Yoganushasanam - Patanjali sutra 1 Cap 1
Ahora, la enseñanza del Yoga

Este Sutra, aunque puede parecer una introducción, puede bien sintetizar todo el Yoga. En este verso YOGA está ligado a la palabra AHORA. Se puede interpretar como que el Yoga sucede, solo cuando uno está en el ahora, cuando la mente deja de viajar en el tiempo para volver al presente.

¿Me aburre la serie fija? El aburrimiento implica que la mente está viajando, que no está en el ahora. Cada instante, cada respiración es un momento único. Cada práctica es nueva, única e inigualable

Julieta Garro

lunes, 4 de junio de 2018

Introducción al Equilibrio - Iyengar

"Esto es lo que quiero decir cuando digo que el equilibrio no es un sustantivo sino un verbo. Equilibrio es un proceso dinámico. No puedes estar en medio, puedes ir moviéndote de izquierda a derecha y de derecha a izquierda; esta es la única manera de permanecer en medio. No evites los extremos y no elijas ningún extremo. Permanece a disposición de ambas polaridades, es el secreto del equilibrio. Si, a veces ser completamente feliz y ser a veces totalmente triste, ambos tienen su propia belleza" Osho


                                                           Jean Marie Johnson


A través del Yoga puede desarrollarse un equilibrio perfecto entre ambos lados del cuerpo. Todos empezamos con desequilibrios, favoreciendo un lado u otro. Cuando un lado es más activo, el activo debe convertirse en gurú del inactivo para conseguir que sea igualmente activo.

Debemos poner atención al lado más débil y proporcionarle más cuidados. Demostramos más interés en la mejora de un amigo torpe que por uno inteligente. Pues por la misma razón debemos mostrar hacia nosotros mismos esa compasión y cuidar del lado más débil del cuerpo mientras nos alegramos de los logros del lado activo.

La precisión en la acción llega cuando el desafío de un lado del cuerpo queda equilibrado por un contradesafío igual del otro lado. Eso enciende la luz del conocimiento. Es necesario mantener el equilibrio utilizando la inteligencia del cuerpo (tanto instinto como sensación y habilidad) pero no por la fuerza. Cuando se mantiene el equilibrio por la fuerza se trata de acción física; cuando se utiliza la inteligencia corporal, se trata de relajación en la acción.
La ecuanimidad es armonía, y solo se puede aprender a partir de esa ecuanimidad.

Busca el equilibrio conciente en todas las posturas observando las diferencias entre derecha e izquierda, así como la intensidad del estiramiento plano a plano, miembro a miembro, músculo a músculo, articulación a articulación, y de arriba abajo, de lado a lado y de delante atrás. Crea un estiramiento parejo, una estabilidad pareja, un espaciado parejo, una intensidad de movimiento pareja. Para alinear una parte del cuerpo hay que trabajar con todo el cuerpo. Con todas y cada una de las partes del cuerpo, si ha de estar activa o pasiva, estable o móvil. Al realizar asanas ninguna parte del cuerpo debe permanecer ociosa, y tampoco hay que descuidar ninguna. Si, por ejemplo, estiras la pierna derecha, no debes olvidar la izquierda. Por el contrario, debes poner atención en que la pierna izquierda permanezca estable. esta acción complementaria libera la pierna derecha para que esta pueda moverse con facilidad.

Extiende allá donde el cuerpo no esté en movimiento. Si transpiras de un lado, debes transpirar igualmente del otro. Cuando transpiras más de un lado es que no has utilizado la otra parte por completo. La transpiración debe ser uniforme pero no excesiva. Si el contacto entre el cuerpo y el suelo, la base, es buena en cada asana se ejecutará bien. Siempre hay que poner atención a la base, atento a la parte que está más cerca del suelo. Primero hay que corregir desde la raíz. Las posturas de pie tienen por objeto empezar a proporcionar esa base para la vida. Refuerzan tobillos y rodillas. Esas posturas enseñan como mantenerse derecho,  de manera que el cerebro pueda flotar en su posición. Los pies son como la raíz de un árbol. Si uno no puede permanecer de pie de manera adecuada, desarrolla una actitud negativa frente a la vida, y el yoga que practica también se torna inestable. Cuando la estabilidad se convierte en un hábito, enseguida se manifiesta madurez y claridad. La estabilidad requiere equilibrio.

El equilibrio no significa meramente equilibrar el cuerpo. El equilibrio en el cuerpo es la base del equilibrio en la vida. Uno debe encontrar equilibrio en cualquier postura que esté, o en cualquier circunstancia que le presente la vida. El equilibrio es el estado del presente, el aquí y ahora. Si te equilibras en el presente estás viviendo en la eternidad. Cuando el intelecto está, estable no hay pasado ni futuro, sólo presente. No vivas en el futuro; sólo el presente es real. La mente te lleva constantemente al futuro, planeando, preocupándose e interrogándose. La memoria te lleva al pasado, cavila y se lamenta. Sólo el Sí.mismo te lleva al presente, porque lo divino solo puede experimentarse en el ahora.




Es necesario hallar la línea media en cada asana, de manera que la energía quede distribuida de forma adecuada. Cuando uno vacila, apartándose de la línea media, entonces se dirige hacia el pasado o el futuro. La ascensión vertical es el futuro; el descenso vertical es el pasado. La horizontalidad es el presente. El presente es el asana perfecta. Cuando creas apertura horizontal, el futuro y el pasado se encuentran en el presente. Por eso la extensión y la expansión dinámicas te permiten hallar el equilibrio y vivir de manera más plena en el presente mediante tu cuerpo. En asana hallamos equilibrio e integración en las tres dimensiones del espacio, pero también hallamos equilibrio e integración en la cuarta dimensión, la del tiempo.
Los sabios de antaño dijeron que la clave de la vida era el equilibrio. Equilibrio en todas las capas de nuestro Ser. ¿Pero qué se supone que hemos de equilibrar? La respuesta radica en las tres cualidades de la naturaleza, llamadas guna. Estas tres cualidades deben hallarse en equilibrio en tu práctica de asana y en tu cuerpo, mente y alma. Puede traducirse como solidez, dinamismo y luminosidad. 

La esencia de la naturaleza son los cambios, una expresión y re expresión sin fin de ella misma. Es la causa de los gunas, las tres fuerzas complementarias emergiendo de la raíz de la naturaleza en el momento de la creación.

Comprender los gunas, esas fuerzas es importante para alcanzar el éxito de tu práctica de yogasana y en tu viaje interior hacia el Alma Universal.

Tan pronto como se manifiesta la naturaleza, se mueven las tres fuerzas complementarias. Son "tamas"(masa o inercia), "rajas"(dinamismo o capacidad de vibrar) y sattva (luminosidad o la cualidad de luz).

En asana intentamos abordar la masa de nuestro cuerpo basto, romper las moléculas y dividirlas en atomos que permitan que nuestra vision profundice en el interior. Nuestro cuerpo se resiste. es terco. No se moverá ¿Porqué? porque en el cuerpo predomina tamas. Así debe ser. El cuerpo necesita masa, los huesos necesitan densidad, y los tendones y músculos necesitan solidez y firmeza. Es deseable tener la carne firme, no floja. La densidad ósea es una virtud, pero en el cerebro es un vicio. Ya hemos oído decir: "Es un cabeza dura". Porque en el cerebro y en el sistema nervioso debe predominar rajas (dinamismo y capacidad de vibrar) y la densidad es una desventaja.
Mientras que la mente es de naturaleza rápida, mercúrica y escurridiza, el cuerpo tiende a la pesadez, la inercia y la pereza. El exceso es molesto; un cuerpo excesivamente musculoso es como un coche muy grande con un motor pequeño; sólo logrará ser más lento. Y lo que es todavía peor: necesitará más energía para superar la inercia que para cobrar velocidad.


miércoles, 23 de mayo de 2018

Transicion - El árbol del Yoga

Transicion




Y continuo... levantando a diario al pequeño búfalo, durante un largo período de tiempo.

Como el búfalo creció, lentamente la capacidad para sostenerlo crece al mismo ritmo,
y así se puede sostener cualquier búfalo adulto. Y eso simplemente se ve como milagro!

Ni él ni ella creen en milagros, conocen que han adquirido esta capacidad, poco a poco
durante un largo período de tiempo...

Resonando con el viejo refrán: "cuando el discípulo está preparado, aparece el maestro" (y viceversa)
Un real Maestro siempre acude a la llamada.

Disposición, voluntad, perseverancia...

Y quedó en el tintero: Un real Maestro/a siempre acude a la llamada (que aún no hacemos)
y de infinitas formas...la cuestión es entrenar la mirada.

Disposición, voluntad, perseverancia...



El arbol del  Yoga


Las ramas del árbol son las āsanas. 




¿Cuál es la actitud y el enfoque correctos para la ejecución de un āsana?

"Hemos de llegar a estar total y absolutamente absortos, con devoción, dedicación y atención, mientras realizamos la postura. Ha de haber honradez en el enfoque y honradez en la presentación..., mostrando enorme fe, valor, determinación percepción consciente y absorción. Con esas cualidades en nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro corazón, haremos bien la postura. El āsana ha de envolver enteramente el ser del ejecutante con esplendor y hermosura. Es la práctica espiritual en forma física.

 Āsana significa postura, esto es arte de colocar el cuerpo como totalidad en una actitud física, mental y espiritual. Toda postura entraña dos aspectos, a saber: posar y reposar. Posar significa acción. Es asumir una posición física fija de miembros y cuerpo como aparece representada al ser realizada el āsana en particular. Reposar significa reflexión en la postura.La postura es reconsiderada y reajustada a fin de que los distintos miembros y partes del cuerpo se hallen colocados en su lugar en correcto orden, sintiéndose descansados y aliviados, para que así la mente pueda experimentar la tranquilidad y la calma de los huesos, las articulaciones, los músculos, las fibras y las células.

Al reflexionar sobre qué parte del cuerpo está trabajando, qué parte de la mente está trabajando y qué parte del cuerpo no ha sido penetrada por la mente hacemos que la mente cobre la misma extensión que el cuerpo. Así como el cuerpo se contrae o se extiende, también la inteligencia se contrae o se extiende para llegar a cada parte del cuerpo. A eso se denomina reposar; eso es sensibilidad. Cuando dicha sensibilidad se halla por igual en contacto con el cuerpo, la mente y el alma, nos hallamos en un estado de contemplación o meditación que se denomina āsana. Las dualidades entre cuerpo y mente, y mente y alma, son vencidas o disueltas.

La estructura del āsana no puede cambiar, ya que cada āsana es un arte en sí misma. Se ha de estudiar cada āsana aritméticamente y geométricamente, a fin de que la verdadera forma del āsana sea revelada y expresada en su presentación. La distribución del peso del cuerpo debería ser uniforme en los músculos, huesos, mente e inteligencia. La resistencia y el movimiento han de estar en concordancia. Aunque el practicante sea un sujeto y el āsana un objeto, el āsana debería volverse el sujeto y el practicante el objeto, de modo que, antes o después, el practicante, el instrumento (cuerpo) y el āsana se vuelvan uno.

Estudien el aspecto de un āsana. Puede ser triangular, redonda, en forma de arco iris u oval, recta o diagonal. Adviertan todos estos elementos por medio de la observación, estudiando y actuando dentro de ese campo, de modo que el cuerpo pueda presentar el āsana es su prístina gloria. Igual que un diamante bien tallado, la joya del cuerpo, con sus articulaciones, huesos y demás, debería ser tallada para encajar dentro del sutil engarce del āsana. El cuerpo entero participa de este proceso, con el Sí-mismo. Uno no debería adaptar el āsana para que se ajuste a la propia estructura corporal, sino más bien modelar el cuerpo según los requisitos de un āsana. Entonces el āsana tendrá el correcto soporte fisiológico, psicológico, intelectual y espiritual.

Patañjali afirma que cuando un āsana se realiza correctamente, las dualidades entre cuerpo y mente, mente y alma, se desvanecen. Es lo que se denomina reposo en la postura, reflexión en la acción. Cuando las āsanas se realizan de esta manera, las células del cuerpo, dotadas de sus propios recuerdos e inteligencia, se mantienen sanas. Cuando la salud de las células se sustenta mediante la práctica precisa, la envoltura fisiológica (prānamaya kośa) se sanea y la mente es traída cerca del alma. Tal es el efecto de las āsanas. Han de ser realizadas de manera que lleven a la mente desde el apego al cuerpo hacia la luz del alma, a fin de que el practicante pueda habitar en la morada del alma."

Extraído de: “El árbol del Yoga. BKS Iyengar, Ed. Kairós. 





                                                          Iyengar "el León de Pune"





"Si lo haces, es decir, si no dejas que se te escape en ningún momento el que busca, al final descubrirás que el buscador no es otra cosa que la conciencia en busca de su origen, y que el buscador mismo es a un tiempo la búsqueda y lo buscado, y eso es lo que eres tú" 

Nisargadata



La práctica de yogasana a fin de obtener salud, de estar en forma o de mantener la flexibilidad, es la práctica externa del yoga. Pero aunque es una aspiración legítima desde la que empezar, no es el fin.

Al ir penetrando en el cuerpo interior, la mente se va sumergiendo en el asana. La primera práctica externa sigue siendo seca y periférica, mientras que la segunda práctica, más intensa, inunda literalmente al practicante de sudor, empapándolo lo suficiente como para que pueda buscar los efectos más profundos del asana.

No hay que subestimar el valor del asana. Incluso las asanas sencillas permiten experimentar los tres niveles de la búsqueda externa, que reporta firmeza corporal; la búsqueda más interna, que reporta ecuanimidad en la inteligencia, y la búsqueda más interna que reporta benevolencia de espíritu. Aunque un principiante no suele ser conciente de estos aspectos al ejecutar un asana, no por ello dejan de estar presentes.

Suelo oir a la gente diciendo que se encuentran ligeros y enérgicos cuando practican unas pocas asanas. Cuando un principiante experimenta este estado de bienestar, no se trata meramente de los efectos externos y anatómicos del yoga, también se trata de los efectos fisiológicos y psicológicos de la práctica.

Mientras el cuerpo no goce de una salud perfecta se permanecerá atrapado en la conciencia física. Eso distrae de la tarea de curar y cultivar la mente. Necesitamos cuerpos sanos para desarrollar mentes sanas.

El cuerpo puede convertirse en un obstáculo a menos que trascendamos sus limitaciones y acabemos con sus compulsiones. Por ello debemos aprender a explorar más allá de las fronteras conocidas y eso significa ampliar e interpretar nuestra percepción consciente y aprender a ser dueños de nosotros mismos.
Asana es el método ideal para ello."

BKS Iyengar



miércoles, 18 de octubre de 2017

"lúdico, espontáneo, relajado..."






Diversas fases en los asanas guían a la satisfactoria ejecución.

Primero, la actitud de entrega y desprendimiento por parte del practicante, una especie de vaciado mental, libre de expectativas, a fin de que desaparezca la frustración, ante la pelea que uno mismo inicia consigo mismo en el intento de alcanzar la "excelencia" de la postura.

Luego se inicia la acción en dirección al asana con movimientos suaves y atentos. En la inmovilidad, se procuran ajustes iniciales hacia la postura propiamente dicha y en ella se producen ajustes más sutiles hasta la alineación correcta que corresponde a las posibilidades del practicante.

La postura tiene un último extremo, un punto focal dependiendo de "lo que se desee obtener" en una práctica concreta, guardando la simetría acorde a la condición del cuerpo y a la dificultad del asana, sintiendo la expansión, la apertura del cuerpo (no compresión) y cierta libertad de espacio articular, donde cada zona del cuerpo participa en la expresión de la postura y la mente es conciente de la sucesión de acontecimientos corporales que se dan momento a momento.

Hay firmeza, no tensión, estabilidad, equilibrio, integración y plena conciencia mente cuerpo en cada asana.





Conocer(se) en cada asana.

"lúdico, espontáneo, relajado, ese es el punto" Osho

Evitar forzar las posturas. La actitud adecuada consiste en observar el cuerpo para comprender su estado y avanzar gradualmente, sin quemar etapas. Permanecer pasivo en la postura, ubicar la respiración correcta y revisar conscientemente todo el cuerpo, descubriendo donde se localizan los obstáculos, tensiones ( o rigidez)  y concentrarse en dichas zonas profundizando la atención con respiraciones lentas y profundas.

Observar los grupos musculares que van actuando en cada momento, el estiramiento de la musculatura, tendones y flexibilidad de la columna vertebral, utilizando sólo los músculos indispensables, en su tono justo, sosteniendo el resto relajado. Cada uno tiene que encontrar su propio ritmo y velocidad internos. Si la respiración se entorpece, suavizar la intensidad de la postura.

La respiración debe ser fluida, amplia y suave, a través del cuello, tórax y abdomen y como una onda expansiva repercutir en todo el cuerpo. Cuando la respiración se encuentra bien encauzada realizar una meticulosa toma de conciencia sobre la columna vertebral y toda la postura en su conjunto.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Triang Mukhaikapada Paschimottanasana

"Trianga" significa tres miembros o partes.

El Maestro de yoga Iyengar nos dice que las tres partes en la pose son los pies, las rodillas y las nalgas.

"Mukha" significa la cara que toca la pierna extendida en la postura completa. Traduce el sánscrito, "Ika" o "Eka" a "uno" y "Pada" es la pierna o el pie. "Paschima" significa oeste y "uttana" es intensa. La parte posterior de todo el cuerpo se estira intensamente. "Asana" significa pose o postura.

Preparación: Se sugiere que usted se siente por unos momentos en Virasana como una preparación para Triang Mukhaikapada Paschimottanasana.

                                                                 
La falta de elasticidad de sus caderas, rodillas o tobillos puede impedir que las nalgas se apoyen en el piso. Una almohada o libro debajo de las nalgas de la pierna extendida puede ayudar a conservar el nivel de las caderas.



Técnica: Siéntese con las piernas extendidas hacia el frente y juntas en Dandasana.
El primer paso consiste en doblar la pierna derecha en la posición Virasana.
Esto hace que el pie derecho se junte a la cadera, la pierna queda flexionada hacia atrás.

Mantenga la columna alineada lo mejor posible, en la línea formada entre sus muslos.
En una exhalación extender el torso hacia adelante hacia las piernas lo más que pueda, sin el redondeo de la columna vertebral.
Inhale y luego, durante la espiración, extenderse intentando alcanzar el pie izquierdo.
Reducir al mínimo cualquier redondeo de la columna vertebral.

El corazón debe estar abierto lo que significa que no hay hombros encorvados o cierre del pecho.

Contemple los dedos de los pies. La inclinación hacia delante con las caderas abiertas con las rodillas juntas. Ir poco a poco a medida que desciende.

Mantener la columna vertebral tan extendido como sea posible. Alargar ambos lados de su pecho y la cintura también, su abdomen suave y relajado, sin tensión en todo el desarrollo de la postura.

Permanezca en la postura por lo menos durante 5 respiraciones largas.

Repetir con la otra pierna el mismo desarrollo.




Iyengar nos dice que esta postura es ideal para corrección de arcos y pies planos. Es terapéutico para los esguinces en el tobillo y la rodilla, y la hinchazón de la pierna. Usted encontrará que de manera pasiva tonifica los músculos abdominales y mantiene los órganos internos.

En general, haciendo la postura mantiene saludable, especialmente cuando se combina con otras posturas de flexión hacia delante.

Es agradable antes de dormir o en el medio de la noche cuando no puede dormir. Los beneficios adicionales son para calmar la mente y abrir las caderas, haciendo la columna vertebral más flexible.



Precaución: Al igual que como en todo el yoga, escuchar a su cuerpo y sus límites y no se estire demasiado. Tenga cuidado con los tendones de la corva en esta postura. Tómalo con calma y sentir los beneficios de la apertura gradual de las caderas, estira los tendones de la corva, la parte posterior del cuerpo, y se extiende la columna vertebral.

martes, 26 de septiembre de 2017

Renacer - Impermanencia

 "Nuestra vida, cómo explicarla? Es semejante a la sombra de la luna reflejada sobre la gota que cae del pico del pájaro acuático" Maestro Dogen








"Conocerse a uno mismo es el gran desafío, el reto que todo ser humano experimenta alguna vez en su vida. El Zen es la posibilidad. La oportunidad única de tornarse completo. Esta practica existe desde hace más de veinticinco siglos. Siempre igual y siempre diferente. Pero veinticinco siglos de Zen no son nada si tu presencia no lo actualiza" "De cara al muro" Ryunan Korin Zenji  Bustamante

"La mente debe encontrar su propio silencio. Iniciarse en la practica y seguir con ella es un constante destruirnos y renacernos contra la pared"

"Pienso en una frase alguna vez leida y atribuida a Buda: "Enseno el camino del sufrimiento para abandonar el sufrimiento"

"Que es el zen? Una profunda e intuitiva comprension hacia adentro y comprension hacia afuera? Un continuo acto de firmeza con flexibilidad? La accion concentrada en el aqui y ahora? La intima conviccion de que en la Via y en la vida cada uno de nuestros actos es expresion acabada de nosotros mismos y por tanto cada acto es "practica"? Posiblemente eso y bastante mas..."


Ya se ha dicho que el zen prescinde de las palabras, que no puede limitarse a una fórmula,
que no admite que nos apropiemos de él con nuestro intelecto. Zen es zazen y zazen es sólo sentarse.

Quizás se pueda decir, porque en un escrito hay que valerse de palabras, que zazen es encontrarse con uno mismo para vivir completamente nuestra vida, para vivir desde lo más profundo y cierto de nuestro ser sin quedarnos enredados en conceptos, categorías y contradicciones innecesarias y dolorosas.
La practica de zazen no es algo que realizamos al costado de nuestra existencia ordinaria, sino una práctica para experimentar intensamente esa vida ordinaria que es toda nuestra excepcional vida. Nuestro momento a momento, nuestra única posibilidad de despertar, desplegar y expresar nuestro más profundo ser en cada aquí y ahora fugaz.

Los seres humanos solemos buscar fuera de nosotros mismos, portentos, milagros y magia. Aspiramos a ser más que humanos, como si no fuera lo suficientemente portentoso, mágico y milagroso respirar, vivir, comer, dar un abrazo, enojarnos, tender nuestra cama. Aspiramos a escapar de nuestra maravillosa humanidad sin haber penetrado severa y dedicadamente en nuestra humanidad. Zazen no es una herramienta, ni un medio, ni un fin. Zazen es hacerse uno con uno mismo y vivir la vida que nos ocurre firmemente apoyados en nuestras piernas.

No puede haber sobre esto una comprensión racional y un método intelectual, una tabla con leyes exactas e inflexibles. Nosotros mismos y el modo en que nos ocurre la vida es siempre dinámico, siempre fluctuante, siempre impermanente. Practicar zazen nos acerca a la gran emancipación de reconocer nuestro si mismo de instante a instante. Toda nuestra vida es un acercarnos a nosotros mismos que nunca termina. Zazen es una práctica personal e intransferible, una experiencia íntima e impar en cada uno de nosotros cada vez que nos sentamos sobre el zafu. Es una gran suerte tener un maestro que nos alienta y sostiene con su presencia. Una gran suerte aprender de la sabiduria y humanidad del maestro para entender nuestra propia, frágil y original humanidad.

Trudi Dixon escribió sobre su Maestro Sunryu Suzuki: "Pero al fin y al cabo, lo extraordinario del maestro no es lo que deja perplejo, intriga y profundiza el estudiante, sino su absoluta llaneza. Cuando estamos con el maestro percibimos nuestras propias buenas cualidades y defectos sin que medie critica o elogio de su parte. En su presencia vemos nuestro ser original y lo extraordinario que notamos es sólo nuestra verdadera naturaleza. Una vez que aprendemos a dejar en libertad a nuestra propia naturaleza, las fronteras entre el maestro y el díscipulo desaparece en una profunda corriente del ser y en el júbilo del despliegue de la mente de Buda"

"Cuando aprendes a sentarte derecho toda tu vida se endereza" dice Ryunan Bustamante.
Su vida es la vida de un mortal como cualquier otro, una vida de contradiciones donde zazen mediante, la confusión, el agobio, el sin sentido y, por sobre todo, el sufrimiento, fueron cediendo en cada paso por la Vía del Medio.

La experiencia de nuestra vida y de zazen nunca acaba si no hemos muerto. La vía del Zen es una vía humana y viva bajo nuestros pies, en este mundo, aqui y ahora. De vivir, simplemente, se trata el Budismo Soto Zen: tan simplemente zazen.

Eso es todo lo que debe quedar claro después de estas páginas, todo lo que verdaderamente importa para luego dolerse las rodillas y gastarse al traste sobre el zafu una y otra vez y otra vez más: Shikantaza: sólo sentarse.
Eso es lo que seguira haciendo ese hombre, el monje zen, junto a sus discipulos.
Si ese especial lector que deseaba Bustamante esta ahí
Sin duda, sin demora, ve y siéntate junto a los otros en zazen.



de "Ese hombre, el monje zen" Semblanza biográfica de Jorge Bustamante
Fabio Gakudo Morasso

"La ley del cambio no hace excepciones. Simplemente cambia todo."
 La impermanencia








Se dice que Buda recomendaba realizar diariamente estos recordatorios para no perder de vista nuestras acciones y el sentido de la realidad en el "aquí y ahora".

Si bien en una lectura rápida los cinco recordatorios pueden aparentar un cierto grado de fatalismo, es el descubrimiento de la impermanencia lo que en esencia esconden: el verdadero camino de la auténtica felicidad...


Porque nada existe ni existirá más allá de nuestra conciencia del presente.


Los Cinco Recordatorios de Buda

1. Estoy hecho de la naturaleza del envejecer. No hay forma de evitar la vejez.
2. Estoy hecho de la naturaleza del enfermar. No hay forma de evitar la enfermedad.
3. Estoy hecho de la naturaleza del morir. No hay forma de evitar la muerte.
4. Todo lo que me gusta y todos los que quiero están sujetos a la naturaleza del cambio.
No hay forma de evitar ser separado de ellos.
5. Mis acciones son mis únicas verdaderas pertenencias.
No puedo evitar las consecuencias de mis acciones. Mis acciones son el suelo donde me paro.


La enseñanza del Dharma lleva consigo, en primer lugar, la marca de la impermanencia.

Las enseñanzas, que no transmiten la verdad de la impermanencia no son auténticamente budistas.
Si contemplas con mucha atención la naturaleza de las cosas, acabas descubriendo que todas son impermanentes. Todo cambia de continuo y no hay nada que posea una identidad permanente.
Pero esta impermanencia no es negativa porque, si las cosas fuesen permanentes, el crecimiento y la manifestación resultarían imposibles. Si las cosas no fuesen impermanentes, no podrás tener hijos. Y las semillas que sembrases seguirían siéndolo siempre y no podrán, en consecuencia, crecer.

La impermanencia constituye el núcleo mismo de la vida, es por eso que debes aprender a ver las cosas tal como son. (...) 


Consideremos, por ejemplo, el caso de un río. Un río carece de identidad permanente. Le llamaremos Missisipi, Rin o Sena y creemos que es una entidad singular y permanente. Pero todo el mundo sabe que no puede bañarse dos veces en el mismo río. Un río se halla en continuo proceso de transformación. Y lo mismo ocurre también con nosotros. Nosotros estamos compuestos de elementos llamados forma, sentimientos, percepciones, formaciones mentales y conciencia. Todas estas cosas son manifestaciones, de modo que debemos observar profundamente su naturaleza. Y es que, aunque los sentimientos y las percepciones sean cosas muy reales, jamás podremos descubrir en ellas nada permanente. Jamás podrás encontrar nada que posea una presencia permanente y tampoco podrás encontrar un yo o un alma que perdure.

Estas aquí.
Thich Nhat Hanh

lunes, 30 de enero de 2017

En el tiempo... Zen en acción - Deshaciendo equívocos









"Una vez reducido a cenizas, un trozo de leña ya no puede volver a ser leña.
Sin embargo, tampoco hay que considerar que la ceniza sea el futuro del leño, o que el leño sea su pasado.

Ustedes deben comprender que, aunque el trozo de leña se mantiene en posición dhármica de leña
(con su antes y su después), no deja de trascender ese antes y ese después.
Por otra parte, la ceniza se mantiene en su posición dhármica de ceniza, con su antes y su después. Así como (una vez reducida a cenizas) la leña no puede volver a ser leño, así los hombres (una vez muertos) no pueden volver a la vida.

Dicho esto, el punto de partida del Dharma del Buda consiste en negar que la vida se transforma en muerte. En consecuencia, el nacimiento es concebido como "no nacimiento". Es el hecho de que la muerte no se vuelva vida lo que pone en movimiento la rueda del Dharma. Esto es lo que se llama "no extinción".

Vida y muerte no son más que posiciones en el tiempo, igual que el invierno y la primavera. Nadie llama invierno al origen de la primavera, Ni nadie afirma que la primavera se convierte en verano.

Extracto: Genjokoan
(Actualización del Punto Fundamental)
Ensayo escrito por Dogen Zenji, patriarca y fundador de la escuela Soto en Japón.

Zen en acción

El Maestro zen Man-an escribió a un estudiante seglar del zen: "Si quieres alcanzar la maestría de todas las verdades y ser independiente de todos los acontecimientos, no hay nada mejor que la concentración en actividad. Es por esto que se dice que los estudiantes que trabajan sobre la Vía deberían instalarse en el mundo material.
El tercer Patriarca dijo: "Si quieres encaminarte hacia la Vía de la Unidad, no seas contrario a los objetos de los seis sentidos". Esto no significa que debas mantener continuamente la atención total, ni agarrar, o rechazar los objetos de los seis sentidos en el curso de la vida cotidiana, como un pato que entra en el agua sin que se mojen sus plumas.
"Si, por el contrario, desprecias los objetos de los seis sentidos e intentas evitarlos, caes en tendencias escapistas y nunca realizas la Vía de la budeidad. Si ves claramente la esencia, entonces los objetos de los seis sentidos son meditación en sí mismos, los deseos constituyen por sí mismos la Vía de la Unidad, y todas las cosas son manifestaciones de la Realidad. Entrando en la gran estabilidad zen no dividida por el movimiento y la calma, se liberan y se calman el cuerpo y la mente".




Antología Zen
Cien historias de iluminación
Versión y recopilación de Thomas Cleary
Ed. Edaf-2004

Deshaciendo equívocos

*Si usted quiere milagros, no busque el Budismo.
El supremo milagro para el Budismo es que usted lave su plato despues de comer.
*Si usted quiere curar su cuerpo fisico, no busque el Budismo.
El Budismo solo cura los males de su mente: ignorancia, cólera y deseos desenfrenados.
*Si usted quiere encontrar empleo, o mejorar su situación financiera, no busque el Budismo.
Usted se decepcionará, pues él le va a hablar sobre el desapego en relación a los bienes materiales. No confunda, sin embargo, desapego con renuncia.
*Si usted quiere poderes sobrenaturales, no busque el Budismo.
Para el Budismo, el mayor poder sobrenatural, es el triunfo sobre el egoísmo.
*Si usted quiere triunfar sobre sus enemigos, no busque el Budismo.
Para el Budismo, el único triunfo que cuenta, es el del hombre sobre si mismo.
*Si usted quiere la vida eterna en un paraiso de delicias, no busque el Budismo, pues él le matará el ego aqui y ahora.
*Si usted quiere masajear su ego con poder, fama, elogios u otras ventajas, no busque el Budismo.
La casa de Buda no es la casa de la inflación de egos.
*Si usted quiere la protección divina, no busque el Budismo.
Él le enseñará que usted solo puede contar consigo mismo.
*Si usted quiere un camino para Dios, no busque el Budismo.
Él le lanzará al vacío.
*Si usted quiere alguien que le perdone sus faltas, dejándolo libre para errar de nuevo, no busque el Budismo, pues él le enseñará la implacable ley de Causa y Efecto, y la necesidad de una autocrítica conciente y profunda.
*Si usted quiere respuestas cómodas y fáciles para sus indagaciones existenciales, no busque el Budismo.
Él le aumentará sus dudas.
*Si usted quiere una creencia ciega, no busque el Budismo.
Él le enseñará a pensar con su propia cabeza.
*Si usted es de los que piensan que la verdad está en las escrituras, no busque el Budismo.
Él le dirá que el papel es muy útil para limpiar los residuos acumulados en el intelecto.
*Si usted quiere la verdad sobre los discos voladores o sobre la civilización de la Atlantida, no busque el Budismo.
Él solo le revelará la verdad sobre usted mismo.
*Si usted quiere comunicarse con espíritus, no busque el Budismo.
Él solo puede enseñarle a comunicarse con su verdadero yo.
*Si usted quiere conocer sus encarnaciones pasadas, no busque el Budismo.
Él solo le puede mostrar su miseria presente.
*Si usted quiere conocer el futuro, no busque el Budismo.
Él solo le va a indicar prestar atención a sus pies, mientras usted camina.
*Si usted quiere oir palabras bonitas, no busque el Budismo.
Él solo tiene el silencio para ofrecer.
*Si usted quiere ser serio y austero, no busque el Budismo.
Él le va a enseñar a saltar y a disfrutar.
*Si usted quiere saltar y divertirse, no busque el Budismo.
Él le enseñará a ser serio y austero.
*Si usted quiere vivir, no busque el Budismo, pues él le enseñará a morir.


Rev. Yvonette Silva Goncalves.
Traducido del original: Ven. Coen Roshi.