miércoles, 18 de octubre de 2017
"lúdico, espontáneo, relajado..."
Diversas fases en los asanas guían a la satisfactoria ejecución.
Primero, la actitud de entrega y desprendimiento por parte del practicante, una especie de vaciado mental, libre de expectativas, a fin de que desaparezca la frustración, ante la pelea que uno mismo inicia consigo mismo en el intento de alcanzar la "excelencia" de la postura.
Luego se inicia la acción en dirección al asana con movimientos suaves y atentos. En la inmovilidad, se procuran ajustes iniciales hacia la postura propiamente dicha y en ella se producen ajustes más sutiles hasta la alineación correcta que corresponde a las posibilidades del practicante.
La postura tiene un último extremo, un punto focal dependiendo de "lo que se desee obtener" en una práctica concreta, guardando la simetría acorde a la condición del cuerpo y a la dificultad del asana, sintiendo la expansión, la apertura del cuerpo (no compresión) y cierta libertad de espacio articular, donde cada zona del cuerpo participa en la expresión de la postura y la mente es conciente de la sucesión de acontecimientos corporales que se dan momento a momento.
Hay firmeza, no tensión, estabilidad, equilibrio, integración y plena conciencia mente cuerpo en cada asana.
Conocer(se) en cada asana.
"lúdico, espontáneo, relajado, ese es el punto" Osho
Evitar forzar las posturas. La actitud adecuada consiste en observar el cuerpo para comprender su estado y avanzar gradualmente, sin quemar etapas. Permanecer pasivo en la postura, ubicar la respiración correcta y revisar conscientemente todo el cuerpo, descubriendo donde se localizan los obstáculos, tensiones ( o rigidez) y concentrarse en dichas zonas profundizando la atención con respiraciones lentas y profundas.
Observar los grupos musculares que van actuando en cada momento, el estiramiento de la musculatura, tendones y flexibilidad de la columna vertebral, utilizando sólo los músculos indispensables, en su tono justo, sosteniendo el resto relajado. Cada uno tiene que encontrar su propio ritmo y velocidad internos. Si la respiración se entorpece, suavizar la intensidad de la postura.
La respiración debe ser fluida, amplia y suave, a través del cuello, tórax y abdomen y como una onda expansiva repercutir en todo el cuerpo. Cuando la respiración se encuentra bien encauzada realizar una meticulosa toma de conciencia sobre la columna vertebral y toda la postura en su conjunto.
martes, 26 de septiembre de 2017
Renacer - Impermanencia
"Nuestra vida, cómo explicarla? Es semejante a la sombra de la luna reflejada sobre la gota que cae del pico del pájaro acuático" Maestro Dogen
"Conocerse a uno mismo es el gran desafío, el reto que todo ser humano experimenta alguna vez en su vida. El Zen es la posibilidad. La oportunidad única de tornarse completo. Esta practica existe desde hace más de veinticinco siglos. Siempre igual y siempre diferente. Pero veinticinco siglos de Zen no son nada si tu presencia no lo actualiza" "De cara al muro" Ryunan Korin Zenji Bustamante
"La mente debe encontrar su propio silencio. Iniciarse en la practica y seguir con ella es un constante destruirnos y renacernos contra la pared"
"Pienso en una frase alguna vez leida y atribuida a Buda: "Enseno el camino del sufrimiento para abandonar el sufrimiento"
"Que es el zen? Una profunda e intuitiva comprension hacia adentro y comprension hacia afuera? Un continuo acto de firmeza con flexibilidad? La accion concentrada en el aqui y ahora? La intima conviccion de que en la Via y en la vida cada uno de nuestros actos es expresion acabada de nosotros mismos y por tanto cada acto es "practica"? Posiblemente eso y bastante mas..."
Ya se ha dicho que el zen prescinde de las palabras, que no puede limitarse a una fórmula,
que no admite que nos apropiemos de él con nuestro intelecto. Zen es zazen y zazen es sólo sentarse.
Quizás se pueda decir, porque en un escrito hay que valerse de palabras, que zazen es encontrarse con uno mismo para vivir completamente nuestra vida, para vivir desde lo más profundo y cierto de nuestro ser sin quedarnos enredados en conceptos, categorías y contradicciones innecesarias y dolorosas.
La practica de zazen no es algo que realizamos al costado de nuestra existencia ordinaria, sino una práctica para experimentar intensamente esa vida ordinaria que es toda nuestra excepcional vida. Nuestro momento a momento, nuestra única posibilidad de despertar, desplegar y expresar nuestro más profundo ser en cada aquí y ahora fugaz.
Los seres humanos solemos buscar fuera de nosotros mismos, portentos, milagros y magia. Aspiramos a ser más que humanos, como si no fuera lo suficientemente portentoso, mágico y milagroso respirar, vivir, comer, dar un abrazo, enojarnos, tender nuestra cama. Aspiramos a escapar de nuestra maravillosa humanidad sin haber penetrado severa y dedicadamente en nuestra humanidad. Zazen no es una herramienta, ni un medio, ni un fin. Zazen es hacerse uno con uno mismo y vivir la vida que nos ocurre firmemente apoyados en nuestras piernas.
No puede haber sobre esto una comprensión racional y un método intelectual, una tabla con leyes exactas e inflexibles. Nosotros mismos y el modo en que nos ocurre la vida es siempre dinámico, siempre fluctuante, siempre impermanente. Practicar zazen nos acerca a la gran emancipación de reconocer nuestro si mismo de instante a instante. Toda nuestra vida es un acercarnos a nosotros mismos que nunca termina. Zazen es una práctica personal e intransferible, una experiencia íntima e impar en cada uno de nosotros cada vez que nos sentamos sobre el zafu. Es una gran suerte tener un maestro que nos alienta y sostiene con su presencia. Una gran suerte aprender de la sabiduria y humanidad del maestro para entender nuestra propia, frágil y original humanidad.
Trudi Dixon escribió sobre su Maestro Sunryu Suzuki: "Pero al fin y al cabo, lo extraordinario del maestro no es lo que deja perplejo, intriga y profundiza el estudiante, sino su absoluta llaneza. Cuando estamos con el maestro percibimos nuestras propias buenas cualidades y defectos sin que medie critica o elogio de su parte. En su presencia vemos nuestro ser original y lo extraordinario que notamos es sólo nuestra verdadera naturaleza. Una vez que aprendemos a dejar en libertad a nuestra propia naturaleza, las fronteras entre el maestro y el díscipulo desaparece en una profunda corriente del ser y en el júbilo del despliegue de la mente de Buda"
"Cuando aprendes a sentarte derecho toda tu vida se endereza" dice Ryunan Bustamante.
Su vida es la vida de un mortal como cualquier otro, una vida de contradiciones donde zazen mediante, la confusión, el agobio, el sin sentido y, por sobre todo, el sufrimiento, fueron cediendo en cada paso por la Vía del Medio.
La experiencia de nuestra vida y de zazen nunca acaba si no hemos muerto. La vía del Zen es una vía humana y viva bajo nuestros pies, en este mundo, aqui y ahora. De vivir, simplemente, se trata el Budismo Soto Zen: tan simplemente zazen.
Eso es todo lo que debe quedar claro después de estas páginas, todo lo que verdaderamente importa para luego dolerse las rodillas y gastarse al traste sobre el zafu una y otra vez y otra vez más: Shikantaza: sólo sentarse.
Eso es lo que seguira haciendo ese hombre, el monje zen, junto a sus discipulos.
Si ese especial lector que deseaba Bustamante esta ahí
Sin duda, sin demora, ve y siéntate junto a los otros en zazen.
de "Ese hombre, el monje zen" Semblanza biográfica de Jorge Bustamante
Fabio Gakudo Morasso
"La ley del cambio no hace excepciones. Simplemente cambia todo."
La impermanencia
Se dice que Buda recomendaba realizar diariamente estos recordatorios para no perder de vista nuestras acciones y el sentido de la realidad en el "aquí y ahora".
Si bien en una lectura rápida los cinco recordatorios pueden aparentar un cierto grado de fatalismo, es el descubrimiento de la impermanencia lo que en esencia esconden: el verdadero camino de la auténtica felicidad...
Porque nada existe ni existirá más allá de nuestra conciencia del presente.
Los Cinco Recordatorios de Buda
1. Estoy hecho de la naturaleza del envejecer. No hay forma de evitar la vejez.
2. Estoy hecho de la naturaleza del enfermar. No hay forma de evitar la enfermedad.
3. Estoy hecho de la naturaleza del morir. No hay forma de evitar la muerte.
4. Todo lo que me gusta y todos los que quiero están sujetos a la naturaleza del cambio.
No hay forma de evitar ser separado de ellos.
5. Mis acciones son mis únicas verdaderas pertenencias.
No puedo evitar las consecuencias de mis acciones. Mis acciones son el suelo donde me paro.
La enseñanza del Dharma lleva consigo, en primer lugar, la marca de la impermanencia.
Las enseñanzas, que no transmiten la verdad de la impermanencia no son auténticamente budistas.
Si contemplas con mucha atención la naturaleza de las cosas, acabas descubriendo que todas son impermanentes. Todo cambia de continuo y no hay nada que posea una identidad permanente.
Pero esta impermanencia no es negativa porque, si las cosas fuesen permanentes, el crecimiento y la manifestación resultarían imposibles. Si las cosas no fuesen impermanentes, no podrás tener hijos. Y las semillas que sembrases seguirían siéndolo siempre y no podrán, en consecuencia, crecer.
La impermanencia constituye el núcleo mismo de la vida, es por eso que debes aprender a ver las cosas tal como son. (...)
Consideremos, por ejemplo, el caso de un río. Un río carece de identidad permanente. Le llamaremos Missisipi, Rin o Sena y creemos que es una entidad singular y permanente. Pero todo el mundo sabe que no puede bañarse dos veces en el mismo río. Un río se halla en continuo proceso de transformación. Y lo mismo ocurre también con nosotros. Nosotros estamos compuestos de elementos llamados forma, sentimientos, percepciones, formaciones mentales y conciencia. Todas estas cosas son manifestaciones, de modo que debemos observar profundamente su naturaleza. Y es que, aunque los sentimientos y las percepciones sean cosas muy reales, jamás podremos descubrir en ellas nada permanente. Jamás podrás encontrar nada que posea una presencia permanente y tampoco podrás encontrar un yo o un alma que perdure.
Estas aquí.
Thich Nhat Hanh
El pájaro en la otra orilla.
El pez en la otra orilla.
Gyate, gyate, hara gyate,
Hara tan gyate, bodhi sowaka.
"Conocerse a uno mismo es el gran desafío, el reto que todo ser humano experimenta alguna vez en su vida. El Zen es la posibilidad. La oportunidad única de tornarse completo. Esta practica existe desde hace más de veinticinco siglos. Siempre igual y siempre diferente. Pero veinticinco siglos de Zen no son nada si tu presencia no lo actualiza" "De cara al muro" Ryunan Korin Zenji Bustamante
"La mente debe encontrar su propio silencio. Iniciarse en la practica y seguir con ella es un constante destruirnos y renacernos contra la pared"
"Pienso en una frase alguna vez leida y atribuida a Buda: "Enseno el camino del sufrimiento para abandonar el sufrimiento"
"Que es el zen? Una profunda e intuitiva comprension hacia adentro y comprension hacia afuera? Un continuo acto de firmeza con flexibilidad? La accion concentrada en el aqui y ahora? La intima conviccion de que en la Via y en la vida cada uno de nuestros actos es expresion acabada de nosotros mismos y por tanto cada acto es "practica"? Posiblemente eso y bastante mas..."
Ya se ha dicho que el zen prescinde de las palabras, que no puede limitarse a una fórmula,
que no admite que nos apropiemos de él con nuestro intelecto. Zen es zazen y zazen es sólo sentarse.
Quizás se pueda decir, porque en un escrito hay que valerse de palabras, que zazen es encontrarse con uno mismo para vivir completamente nuestra vida, para vivir desde lo más profundo y cierto de nuestro ser sin quedarnos enredados en conceptos, categorías y contradicciones innecesarias y dolorosas.
La practica de zazen no es algo que realizamos al costado de nuestra existencia ordinaria, sino una práctica para experimentar intensamente esa vida ordinaria que es toda nuestra excepcional vida. Nuestro momento a momento, nuestra única posibilidad de despertar, desplegar y expresar nuestro más profundo ser en cada aquí y ahora fugaz.
Los seres humanos solemos buscar fuera de nosotros mismos, portentos, milagros y magia. Aspiramos a ser más que humanos, como si no fuera lo suficientemente portentoso, mágico y milagroso respirar, vivir, comer, dar un abrazo, enojarnos, tender nuestra cama. Aspiramos a escapar de nuestra maravillosa humanidad sin haber penetrado severa y dedicadamente en nuestra humanidad. Zazen no es una herramienta, ni un medio, ni un fin. Zazen es hacerse uno con uno mismo y vivir la vida que nos ocurre firmemente apoyados en nuestras piernas.
No puede haber sobre esto una comprensión racional y un método intelectual, una tabla con leyes exactas e inflexibles. Nosotros mismos y el modo en que nos ocurre la vida es siempre dinámico, siempre fluctuante, siempre impermanente. Practicar zazen nos acerca a la gran emancipación de reconocer nuestro si mismo de instante a instante. Toda nuestra vida es un acercarnos a nosotros mismos que nunca termina. Zazen es una práctica personal e intransferible, una experiencia íntima e impar en cada uno de nosotros cada vez que nos sentamos sobre el zafu. Es una gran suerte tener un maestro que nos alienta y sostiene con su presencia. Una gran suerte aprender de la sabiduria y humanidad del maestro para entender nuestra propia, frágil y original humanidad.
Trudi Dixon escribió sobre su Maestro Sunryu Suzuki: "Pero al fin y al cabo, lo extraordinario del maestro no es lo que deja perplejo, intriga y profundiza el estudiante, sino su absoluta llaneza. Cuando estamos con el maestro percibimos nuestras propias buenas cualidades y defectos sin que medie critica o elogio de su parte. En su presencia vemos nuestro ser original y lo extraordinario que notamos es sólo nuestra verdadera naturaleza. Una vez que aprendemos a dejar en libertad a nuestra propia naturaleza, las fronteras entre el maestro y el díscipulo desaparece en una profunda corriente del ser y en el júbilo del despliegue de la mente de Buda"
"Cuando aprendes a sentarte derecho toda tu vida se endereza" dice Ryunan Bustamante.
Su vida es la vida de un mortal como cualquier otro, una vida de contradiciones donde zazen mediante, la confusión, el agobio, el sin sentido y, por sobre todo, el sufrimiento, fueron cediendo en cada paso por la Vía del Medio.
La experiencia de nuestra vida y de zazen nunca acaba si no hemos muerto. La vía del Zen es una vía humana y viva bajo nuestros pies, en este mundo, aqui y ahora. De vivir, simplemente, se trata el Budismo Soto Zen: tan simplemente zazen.
Eso es todo lo que debe quedar claro después de estas páginas, todo lo que verdaderamente importa para luego dolerse las rodillas y gastarse al traste sobre el zafu una y otra vez y otra vez más: Shikantaza: sólo sentarse.
Eso es lo que seguira haciendo ese hombre, el monje zen, junto a sus discipulos.
Si ese especial lector que deseaba Bustamante esta ahí
Sin duda, sin demora, ve y siéntate junto a los otros en zazen.
de "Ese hombre, el monje zen" Semblanza biográfica de Jorge Bustamante
Fabio Gakudo Morasso
"La ley del cambio no hace excepciones. Simplemente cambia todo."
La impermanencia
Se dice que Buda recomendaba realizar diariamente estos recordatorios para no perder de vista nuestras acciones y el sentido de la realidad en el "aquí y ahora".
Si bien en una lectura rápida los cinco recordatorios pueden aparentar un cierto grado de fatalismo, es el descubrimiento de la impermanencia lo que en esencia esconden: el verdadero camino de la auténtica felicidad...
Porque nada existe ni existirá más allá de nuestra conciencia del presente.
"El pasado es un sueño,
el futuro un espejismo,
el presente una nube que pasa."
Siddharta Gautama.
el futuro un espejismo,
el presente una nube que pasa."
Siddharta Gautama.
Los Cinco Recordatorios de Buda
1. Estoy hecho de la naturaleza del envejecer. No hay forma de evitar la vejez.
2. Estoy hecho de la naturaleza del enfermar. No hay forma de evitar la enfermedad.
3. Estoy hecho de la naturaleza del morir. No hay forma de evitar la muerte.
4. Todo lo que me gusta y todos los que quiero están sujetos a la naturaleza del cambio.
No hay forma de evitar ser separado de ellos.
5. Mis acciones son mis únicas verdaderas pertenencias.
No puedo evitar las consecuencias de mis acciones. Mis acciones son el suelo donde me paro.
La enseñanza del Dharma lleva consigo, en primer lugar, la marca de la impermanencia.
Las enseñanzas, que no transmiten la verdad de la impermanencia no son auténticamente budistas.
Si contemplas con mucha atención la naturaleza de las cosas, acabas descubriendo que todas son impermanentes. Todo cambia de continuo y no hay nada que posea una identidad permanente.
Pero esta impermanencia no es negativa porque, si las cosas fuesen permanentes, el crecimiento y la manifestación resultarían imposibles. Si las cosas no fuesen impermanentes, no podrás tener hijos. Y las semillas que sembrases seguirían siéndolo siempre y no podrán, en consecuencia, crecer.
La impermanencia constituye el núcleo mismo de la vida, es por eso que debes aprender a ver las cosas tal como son. (...)
Consideremos, por ejemplo, el caso de un río. Un río carece de identidad permanente. Le llamaremos Missisipi, Rin o Sena y creemos que es una entidad singular y permanente. Pero todo el mundo sabe que no puede bañarse dos veces en el mismo río. Un río se halla en continuo proceso de transformación. Y lo mismo ocurre también con nosotros. Nosotros estamos compuestos de elementos llamados forma, sentimientos, percepciones, formaciones mentales y conciencia. Todas estas cosas son manifestaciones, de modo que debemos observar profundamente su naturaleza. Y es que, aunque los sentimientos y las percepciones sean cosas muy reales, jamás podremos descubrir en ellas nada permanente. Jamás podrás encontrar nada que posea una presencia permanente y tampoco podrás encontrar un yo o un alma que perdure.
Estas aquí.
Thich Nhat Hanh
El pájaro en la otra orilla.
El pez en la otra orilla.
Gyate, gyate, hara gyate,
Hara tan gyate, bodhi sowaka.
domingo, 29 de enero de 2017
jueves, 3 de noviembre de 2016
Padmasana (lotus posture)
Padma, en sánscrito significa loto, la flor que en la India representa la pureza y el pleno desenvolvimiento de la conciencia. Esta postura tiene el nombre de loto, no sólo por la bella configuración plástica que toma el cuerpo, sino por la pureza y paz psicológica a que induce. También conocida como kamalasana, considerada la más eficiente para la meditación y el pranayama (control respiratorio), siendo también etapa inicial para otras importantes asanas.
El loto es una planta acuática oriental, una variedad de las ninfas, cuya flor- símbolo sagrado de los hidúes-, es sinónimo de pureza. Esta posición aúna todas las virtudes, ya que según todos los tratados de yoga, sana las enfermedades e intoxicaciones: ayuda a vencer la pereza, el sueño o las debilidades mentales y despierta la energía pránica.
Se necesita para su ejecución de un alto grado de elasticidad que gracias a la perseverancia en la práctica puede adquirirse básicamente en tres puntos fundamentales: los tobillos, las rodillas y las caderas.
"sólo sentarse en la postura del loto, dejando caer el cuerpo y la mente." así el Maestro Dogen recomendó:
"Mentalmente sentarse en la postura del loto. Físicamente sentarse en la postura del loto. Dejar el cuerpo y la mente, sentarse en la postura del loto".
Con esta postura se logra por afinidad el mismo sosiego que se observa en la flor de loto, esa planta que procede de Asia y que flota sosegadamente. Flor que necesita soledad para medrar, aire libre para florecer e iluminación para manifestarse, cuyo único contacto con la tierra son los largos rizomas que le sirven de cordón umbilical para alimentarla mientras madura al sol, produce fotosíntesis y oxigena el agua, para lograr con ello que infinidad de animales acuáticos puedan vivir en un mundo feliz y completamente limpio.
La postura del loto es, con toda seguridad, la más importante de cuantas se practican en el yoga. Es el medio que esencialmente se usa para meditar, relaja todo el cuerpo y a la vez estira y fortalece las piernas y la parte inferior de la espalda.
Es una de las asanas más corrientes para realizar ejercicios de respiración, ya que permite relajarse mejor estando sentados sin cansarse. Fortalece los órganos abdominales gracias a la circulación de la sangre que se hace más activa en las regiones lumbares y pélvicas, y más lenta en las piernas.
Siéntese sobre el suelo, la espalda erguida, coloque la planta del pie izquierdo sobre el muslo de la pierna derecha, flexione la pierna derecha y coloque el pie sobre el muslo izquierdo.
La espalda bien recta y las rodillas lo más cerca posible del suelo.
Respire y relájese en esta posición.
Esta postura también utilizada en la práctica de la meditación zazen del budismo zen permite el acceso a un nivel óptimo de atención sostenible de estabilidad y vigilia.
domingo, 30 de octubre de 2016
Nada que ver contigo - Tormenta quieta
Sin re-contarte la historia de ayer a ti mismo ¿qué necesitas cambiar?
Sin contarte la historia del mañana ¿qué te preocupa?
La mente tiene la hipótesis absurda de que si no te preocupas, las cosas no van a estar bien.
Pero quiero que veas ¿qué es lo que puede no salir bien ahora?
En el ahora todo está bárbaro. Si cortas el vínculo con el tiempo, puedes notar que nada está faltándole al ahora. ¡Prueba! Nada está sucediendo, a menos que te enredes con alguna historia.
Y cuando surge la pregunta ¿quién soy yo? es posible cortar el lazo con la historia. Este "método" es por demás simple y lleno de bendiciones. Esto te libera.
Cuando surge el pensamiento ¿cómo hago para cambiar mi vida? pregúntate: ¿quién soy yo?
Cuando pienses en ser más feliz, pregúntate: ¿quién soy yo? ¿quién quiere ser más feliz?
Ese deseo está ligado a una historia que no tiene nada que ver contigo.
Tormenta quieta
Ilusión frente a la realidad (diálogo con Shri Ranjit Maharaj sobre el "estado sin estado")
Shri Ranjit Maharaj
Una vez miras hacia dentro, la meditación ha empezado. La meditación implica la capacidad de estar alegremente solo, la capacidad de estar feliz contigo mismo, la capacidad de estar en compañía de ti mismo. Estar contigo mismo es meditación. No hay necesidad del otro para estar en meditación, la alegría de la soledad, no la tristeza del aislamiento, es meditación.
Se piensa que la contemplación equivale a la meditación. Este es un error muy serio y generalizado y quiero advertirte de este error fundamental. La meditación significa estar en un no-hacer. La meditación no es hacer sino un estado de estar con uno mismo. Es un estado de estar en tu propio ser.
viernes, 5 de agosto de 2016
Triang Mukhaikapada Paschimottanasana.
"Trianga" significa tres miembros o partes.
El Maestro de yoga Iyengar nos dice que las tres partes en la pose son los pies, las rodillas y las nalgas.
"Mukha" significa la cara que toca la pierna extendida en la postura completa. Traduce el sánscrito, "Ika" o "Eka" a "uno" y "Pada" es la pierna o el pie. "Paschima" significa oeste y "uttana" es intensa. La parte posterior de todo el cuerpo se estira intensamente. "Asana" significa pose o postura.
Preparación: Se sugiere que usted se siente por unos momentos en Virasana como una preparación para Triang Mukhaikapada Paschimottanasana.
La falta de elasticidad de sus caderas, rodillas o tobillos puede impedir que las nalgas se apoyen en el piso. Una almohada o libro debajo de las nalgas de la pierna extendida puede ayudar a conservar el nivel de las caderas.
Técnica: Siéntese con las piernas extendidas hacia el frente y juntas en Dandasana.
El primer paso consiste en doblar la pierna derecha en la posición Virasana.
Esto hace que el pie derecho se junte a la cadera, la pierna queda flexionada hacia atrás.
Mantenga la columna alineada lo mejor posible, en la línea formada entre sus muslos.
En una exhalación extender el torso hacia adelante hacia las piernas lo más que pueda, sin el redondeo de la columna vertebral.
Inhale y luego, durante la espiración, extenderse intentando alcanzar el pie izquierdo.
Reducir al mínimo cualquier redondeo de la columna vertebral.
El corazón debe estar abierto lo que significa que no hay hombros encorvados o cierre del pecho.
Contemple los dedos de los pies. La inclinación hacia delante con las caderas abiertas con las rodillas juntas. Ir poco a poco a medida que desciende.
Mantener la columna vertebral tan extendido como sea posible. Alargar ambos lados de su pecho y la cintura también, su abdomen suave y relajado, sin tensión en todo el desarrollo de la postura.
Permanezca en la postura por lo menos durante 5 respiraciones largas.
Repetir con la otra pierna el mismo desarrollo.
Iyengar nos dice que esta postura es ideal para corrección de arcos y pies planos. Es terapéutico para los esguinces en el tobillo y la rodilla, y la hinchazón de la pierna. Usted encontrará que de manera pasiva tonifica los músculos abdominales y mantiene los órganos internos.
En general, haciendo la postura mantiene saludable, especialmente cuando se combina con otras posturas de flexión hacia delante.
Es agradable antes de dormir o en el medio de la noche cuando no puede dormir. Los beneficios adicionales son para calmar la mente y abrir las caderas, haciendo la columna vertebral más flexible.
El Maestro de yoga Iyengar nos dice que las tres partes en la pose son los pies, las rodillas y las nalgas.
"Mukha" significa la cara que toca la pierna extendida en la postura completa. Traduce el sánscrito, "Ika" o "Eka" a "uno" y "Pada" es la pierna o el pie. "Paschima" significa oeste y "uttana" es intensa. La parte posterior de todo el cuerpo se estira intensamente. "Asana" significa pose o postura.
Preparación: Se sugiere que usted se siente por unos momentos en Virasana como una preparación para Triang Mukhaikapada Paschimottanasana.
La falta de elasticidad de sus caderas, rodillas o tobillos puede impedir que las nalgas se apoyen en el piso. Una almohada o libro debajo de las nalgas de la pierna extendida puede ayudar a conservar el nivel de las caderas.
Técnica: Siéntese con las piernas extendidas hacia el frente y juntas en Dandasana.
El primer paso consiste en doblar la pierna derecha en la posición Virasana.
Esto hace que el pie derecho se junte a la cadera, la pierna queda flexionada hacia atrás.
Mantenga la columna alineada lo mejor posible, en la línea formada entre sus muslos.
En una exhalación extender el torso hacia adelante hacia las piernas lo más que pueda, sin el redondeo de la columna vertebral.
Inhale y luego, durante la espiración, extenderse intentando alcanzar el pie izquierdo.
Reducir al mínimo cualquier redondeo de la columna vertebral.
El corazón debe estar abierto lo que significa que no hay hombros encorvados o cierre del pecho.
Contemple los dedos de los pies. La inclinación hacia delante con las caderas abiertas con las rodillas juntas. Ir poco a poco a medida que desciende.
Mantener la columna vertebral tan extendido como sea posible. Alargar ambos lados de su pecho y la cintura también, su abdomen suave y relajado, sin tensión en todo el desarrollo de la postura.
Permanezca en la postura por lo menos durante 5 respiraciones largas.
Repetir con la otra pierna el mismo desarrollo.
Iyengar nos dice que esta postura es ideal para corrección de arcos y pies planos. Es terapéutico para los esguinces en el tobillo y la rodilla, y la hinchazón de la pierna. Usted encontrará que de manera pasiva tonifica los músculos abdominales y mantiene los órganos internos.
En general, haciendo la postura mantiene saludable, especialmente cuando se combina con otras posturas de flexión hacia delante.
Es agradable antes de dormir o en el medio de la noche cuando no puede dormir. Los beneficios adicionales son para calmar la mente y abrir las caderas, haciendo la columna vertebral más flexible.
Precaución: Al igual que como en todo el yoga, escuchar a su cuerpo y sus límites y no se estire demasiado. Tenga cuidado con los tendones de la corva en esta postura. Tómalo con calma y sentir los beneficios de la apertura gradual de las caderas, estira los tendones de la corva, la parte posterior del cuerpo, y se extiende la columna vertebral.
domingo, 17 de abril de 2016
Badha Konasana (postura del zapatero)
Excelente para el desarrollo de la flexibilidad de la cadera y los ligamentos internos de las rodillas, ayudando en gran medida en la preparación de Padmasana (postura del loto)
Badha Konasana paso a paso:
Siéntese en Dandasana (postura del bastón) torso erguido, piernas extendidas, pies juntos. Doble la rodilla derecha lateralmente y sujetando con ambas manos el tobillo y el talón, acerque el pie hacia el perineo. El borde externo del pie derecho en contacto con el suelo y la parte posterior del talón derecho en contacto con el perineo. Después doble la rodilla izquierda y acerque el pie izquierdo igual que el derecho, juntando ambas plantas de los pies y talones. Bordes externos de ambos pies en contacto con el suelo, abra los pies como un libro. Esto ayudará a aliviar las rodillas hacia el suelo. Separe los muslos hasta que las rodillas toquen el suelo, sin forzar la bajada de las rodillas al suelo. Alargue la espalda y realice todos los ajustes del tronco. Tome una inspiración profunda a medida que alarga los lados de la cintura para arriba hacia el cielo, arrancar de raíz sus huesos que se sientan en la tierra, cóncava espalda baja, y el corazón levantado en alto. Acerque los talones más hacia el perineo. Relaje las ingles, con los muslos frontales rotados hacia fuera y deje que las rodillas toquen el suelo. Presione los talones uno contra otro, lo que ayudará a relajar más las ingles y bajar rodillas al suelo. Alargar los costados del tronco y estire el tronco hacia arriba desde el pubis hasta el esternón. Expanda el pecho, hombros atrás absorbiendo los omóplatos hacia el esternón y relajando los trapecios hacia abajo. Cabeza en línea con el tronco con la mirada al frente. Cara, boca y garganta relajada.
Beneficios de Badha Konasana
- La práctica regular de Baddha Konasana incrementa el riego del abdomen, la pelvis y la espalda
- Ayuda a tratar la artritis de las articulaciones de las rodillas, las caderas y la pelvis
- Estimula los órganos abdominales, los ovarios y la glándula de la próstata, la vejiga y los riñones
- Estimula el corazón y mejora la circulación general
- Alivia las molestias menstruales y la ciática
- Ayuda a aliviar los síntomas de la menopausia
- Terapéutico para pies planos, la presión arterial alta, la infertilidad, y el asma
- La práctica constante de esta postura hasta tarde en el embarazo es un remedio eficaz para el parto.
- Los textos tradicionales dicen que Baddha Konasana destruye la enfermedad y se deshace de la fatiga.
Badha Konasana avanzado
La postura final clásica de Baddha Konasana es estirando el tronco hacia delante hasta apoyar la barbilla en el suelo, sin levantar las nalgas del suelo y sin contraer las costillas flotantes. Al exhalar, dobla hacia adelante, manteniendo la espalda completamente recta y el levantamiento del corazón hacia adelante. Presione los codos contra el interior de los muslos para mantener las rodillas a tierra y llevar la barbilla hacia abajo sobre la tierra. Si el mentón se alcanza a llevar al suelo, colocar la cabeza hacia abajo por el momento y trabajar hacia la obtención de la barbilla hacia abajo. Sostener estable durante cinco a diez respiraciones.
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